PIEZA DESTACADA

En la página web de la Cátedra de Estudios del Patrimonio del Patrimonio Artístico Alberto C. Ibáñez se encuentra la sección PIEZAS DESTACADAS donde podrá consultarse el comentario dedicado a testimonios de nuestro patrimonio histórico-artístico. En esta sección colaboran el Archivo Municipal de Burgos y el Museo de Burgos quienes, así, irán dando a conocer sus ricas colecciones, contribuyendo a la mejor comprensión del patrimonio del territorio burgalés. 
De forma periódica se irán analizando obras de sus fondos, atendiendo al amplio marco temporal de las piezas que custodian, así como a la variedad de sus géneros. Aguares funerarios, lienzos, esculturas, documentos, fotografías, carteles, planos, mobiliario, orfebrería, joyas, cerámicas, etc. irán teniendo espacio en esta sección de nuestra web. Con esta iniciativa, se pretende favorecer la difusión y valoración del patrimonio de Burgos, intentando aportar una visión amplia e integradora en la que se armonicen aspectos históricos, artísticos, iconográficos o etnográficos, así como aquellos derivados de su uso y función. 


2020. ARTE Y PODER
A lo largo de 2020 se irán dando a conocer diversas piezas que, desde una perspectiva general, están relacionadas con el tema que centra el interés de los cursos monográficos organizados este año: Arte y Poder. Es un concepto suficientemente amplio y sugerente para que tengan cabida diferentes testimonios pertenecientes a tiempos muy distintos y a múltiples especialidades que nos ayudarán a conocer las ricas relaciones que el poder, en sus diversas acepciones, estableció con el mundo de las manifestaciones artísticas y sus posibilidades significativas. 

Torques de Monasterio de Rodilla

Brasero de Baños de Valdearados

Primer libro de actas de la ciudad de Burgos

Sepulcro de Gómez de Manrique y Sancha de Rojas

Sepulcro de Juan de Padilla

Carta de Privilegio de los Reyes Católicos a la Ciudad de Burgos

Sargas de la Pasión del Monasterio de San Salvador de Oña




SARGAS DE LA PASIÓN DEL MONASTERIO DE SAN SALVADOR DE OÑA



1. Datos:
Título: Sargas de la Pasión: Oración en el Huerto, Prendimiento, Flagelación, Lavatorio de Pilatos, Camino del Calvario, Crucifixión, Entierro, Resurrección. 
Autor: Fray Alonso de Zamora. 
Cronología: c. 1500-1510
Técnicas y materiales: temple a la cola sobre sarga. 
Medidas: aprox. 200 x 170 cm
Procedencia y depósito: Monasterio de San Salvador de Oña. Nº inv. 206; 206; 207; 208; 209; 210; 211; 212; 213; 214; 215


2. Comentario
En ocho grandes pedazos de sarga de lino se representan episodios de la Pasión de Cristo, desde la Oración en el Huerto hasta la Resurrección. Proceden del Monasterio de San Salvador de Oña, del que se sacaron en el siglo XIX durante la desamortización y se incorporaron a los fondos del Museo de Burgos. 
El monasterio de Oña, desde mediados del siglo XV y coincidiendo con su incorporación a la congregación de San Benito de Valladolid, emprende una gran campaña de reconstrucción de la iglesia, el claustro y otras dependencias. La reforma de la orden se refleja en lo material y el monasterio se transforma en un espléndido edificio tardogótico. Una larga nave con capillas laterales da paso a la enorme capilla mayor cubierta por la impresionante bóveda estrellada cerrada en 1470. El claustro tuvo que esperar hasta 1508 para terminarse, pero el resultado mereció la pena. Tan importantes como el edificio son los muebles y objetos que lo llenaban, de los que han quedado algunas muestras. El retablo mayor tenía varias decenas de tablas pintadas y a sus lados los panteones reales de madera esculpida y taraceada, son únicos en su género. También nos han llegado las dos sillerías de coro, una que rodea toda la capilla mayor y otra en el coro alto. Debió de haber muchos otros objetos, ricos tejidos, esculturas, libros y piezas de orfebrería. 
Una de las características de las obras de San Salvador de Oña en este periodo es que muchas se deben a monjes, hábiles artistas de formación local. Uno de ellos fue el pintor fray Alonso de Zamora, natural de esta ciudad y después de pasar por Valladolid, llegó a Oña alrededor de 1478. Sin duda contaba con colaboradores, pero es difícil deslindar el trabajo de cada uno. El caso es que su taller pintó mucho para el monasterio y sus prioratos sobre muro, tabla y sarga. De todo ello sobresale el retablo de San Pedro de Tejada, también expuesto en el Museo, y el del Cristo de Santa Tigridia, trasladado a la ermita de San Nicolás de Espinosa de los Monteros. Fray Alonso de Zamora pintó además otras seis sargas con los mismos temas que las del Museo para los panteones reales de la iglesia que todavía se conservan in situ. Se datan unos diez años antes de las del Museo, hacia 1490.
Las ocho sargas del Museo de Burgos son uniformes en cuanto a sus dimensiones y características, por lo que sin duda forman parte de un mismo conjunto. Se desconoce su destino original y quizás pudieron colgar de los muros del claustro o la iglesia o bien haber estado unidas y servir como velo para cubrir un retablo. Todas las escenas poseen un marco arquitectónico en forma de arco conopial adornado con decoración vegetal. Las escenas de la Pasión se componen con muchos personajes que se suelen agrupar en primer término donde transcurre la acción principal. En algunas de ellas se presenta una acción secundaria al fondo que sirve para dar profundidad a la composición. Las figuras están como congeladas en sus movimientos y poseen un volumen muy acusado a la vez que un cierto carácter rudo, rasgos que son característicos del estilo del pintor.  La regular conservación de las sargas ha hecho que los colores hayan perdido viveza y tengan una cierta uniformidad que no era así en origen. El pintor se interesa mucho por los atuendos y estas pinturas son un excelente documento para estudiar por ejemplo las armaduras de la época.
En resumen, se trata de un conjunto de obras muy notable tanto por su calidad como por su técnica, temple sobre sarga, de la que no se han conservado muchos ejemplos. Sus características hacen que fueran muy empleadas para cubrir grandes superficies, pero con frecuencia con un carácter efímero, de ahí su gran interés.


3. Bibliografía en la que haya sido estudiada (selección)
• Pilar Silva Maroto, Pintura hispanoflamenca castellana: Burgos y Palencia. Obras en tabla y sarga, Valladolid, Junta de Castilla y León, 1990.
• Pilar Silva Maroto, “El Monasterio de Oña en tiempo de los Reyes Católicos”, Archivo Español de Arte, nº 186 (1974), pp. 109-128.
• Pilar Silva Maroto, “Pintura y pintores del siglo XV en Oña”, en Rafael Sánchez Domingo (coord.), San Salvador de Oña. Mil años de historia, Oña, Fundación Milenario San Salvador de Oña, 2011, pp. 576-593.
• Ana Díeguez Rodríguez, “Revistiendo la arquitectura que viste la arquitectura. Una aproximación a las sargas de la Pasión de influencia flamenca del siglo XVI en España. Los ejemplos de Oña y Toro”, en René Jesús Payo Hernanz, Elena Martín Martínez de Simón, José Matesanz del Barrio, María José Zaparaín Yáñez (eds.), Vestir la Arquitectura. XXII Congreso Nacional de Historia del Arte, Burgos, Universidad de Burgos, 2019, vol. I, pp. 785-790.

4. Exposiciones en las que ha estado la pieza
- 1969-1970, Valladolid-Madrid, Exposición conmemorativa del V centenario del matrimonio de los Reyes Católicos.
- 2000-2001, México, El mundo de Carlos V. De la España medieval al Siglo de Oro.


5. Glosario
- Pintura sobre sarga: Técnica pictórica que consiste en aplicar la pintura directamente sobre un lienzo grueso o sarga sin apenas preparación. Habitualmente se trata de obras de gran tamaño y sin bastidor que se empleaban para cubrir muros o grandes superficies.
- Taracea: Técnica decorativa que consiste en aplicar pequeñas piezas de madera u otros materiales como hueso, marfil o nácar que se encajan sobre un soporte también de madera.
- Priorato: Monasterio dependiente de otro mayor en el que residen varios monjes gobernados por un prior.

6. Cómo citar esta ficha
Araús Ballesteros, L. (2020). “Sargas de la Pasión del Monasterio de San Salvador de Oña”, en: Pieza Destacada. Cátedra de Estudios del Patrimonio Alberto C. Ibáñez. Recuperado de: http://catedraalbertoibanez.es/Actualidad/Pieza-Destacada/  



CARTA DE PRIVILEGIO DE LOS REYES CATÓLICOS A LA CIUDAD DE BURGOS

1. Datos: 
Título: Carta de privilegio de los Reyes Católicos a la ciudad de Burgos, por la que se proporciona mayor garantía jurídica a la concesión hecha el 15 de junio de 1475 por el rey Fernando V, en la que se autorizaba a dicha ciudad la celebración de un mercado semanal los sábados, exento del pago de alcabala por los productos y en las circunstancias que se indican.  
Autor: Cancillería de los Reyes Católicos.  
Cronología: 1494, diciembre, 11. Madrid  
Técnicas y materiales: Pergamino. Escritura gótica “de ejecutorias”.  
Medidas: 215x303 mm  
Procedencia y depósito: Archivo Municipal de Burgos. Signatura HI-65. Folios 6r-9v 

  

2. Comentario

La carta de privilegio de los Reyes Católicos, mediante la que se ratifica la concesión a la ciudad de Burgos de un mercado semanal exento de alcabala todos los sábados, forma parte de un conjunto documental más amplio que se conserva en el Archivo Municipal de Burgos bajo la signatura HI-65. Un total de catorce folios de pergamino útiles, con documentos de los siglos XV y XVI, integran el cuaderno, protegido a su vez por una cobertura exterior de pergamino más fuerte. 
Todo el conjunto debió estar validado en su día con un sello de plomo que no se conserva en la actualidad. En él podemos diferenciar, por un lado, la carta de privilegio propiamente dicha, en los cuatros folios centrales (ff. 6r-9v), y por otro, tres cartas de privilegio y confirmación que fueron expidiendo sucesivamente las cancillerías de Felipe II, Felipe III y Felipe IV en 1563, 1599 y 1622, para confirmar la primera. Para entender esto último, es necesario tener presente que las donaciones hechas por los reyes sólo tenían validez mientras viviesen los mismos, por lo que una vez acontecida su muerte, los beneficiarios de dichas concesiones debían acudir a sus sucesores para que procedieran a confirmarlas.  
El documento emanado de los R.R. C.C. tiene su origen en la carta real de merced otorgada por el rey Fernando V al concejo de Burgos el 15 de junio de1475 (f. 7r, línea 2, hasta el f. 7v, línea 29), en virtud de la cual, se eximía del pago de alcabala a todas las transacciones que tuvieran lugar en el mercado burgalés los sábados de cada semana. En concreto, entre los artículos comprendidos en dicha exención se encontraban el vino, traído de fuera en odres; los animales para carne; las aves y cualquier tipo de caza; el pescado fresco, tanto de mar como de río; y la fruta. Asimismo, en ella se ordenaba al canciller, notarios y otros oficiales “que están a la tabla de los mis sellos” la expedición de la carta de privilegio. Pero transcurrieron los años y esto no se produjo, de ahí los otros dos documentos insertos en la misma: la sobrecarta y la cédula real, de 18 de noviembre y 4 de diciembre de 1494, dirigidas a los arrendadores y recaudadores mayores y menores, y a los contadores mayores respectivamente. 
Escrita sobre pergamino, con una letra gótica que podría ser denominada “de ejecutorias”, presenta un gran cuidado en la ejecución y miniado de varias letras iniciales, en oro con filigranas vegetales, destacando de forma muy llamativa la ornamentación a base de escudos y dibujos policromados que embellece el comienzo del texto (f. 6r). 
El documento se inicia con una amplia invocación verbal y un extenso preámbulo, y a continuación, se insertan los tres documentos anteriormente mencionados y se expide la carta de privilegio definitiva, en la que se confirma la concesión recogida en la primitiva carta real de merced, introduciéndose algunas precisiones para los casos de reventa de productos o aquellos otros en los que se llevan artículos propios desde el lugar de origen de la ciudad. 
Por último, la validación de la misma con el sello de plomo, no conservado, y las suscripciones de los lugartenientes del mayordomo, del notario, del canciller y de otros oficiales de la cancillería y de la contaduría mayor, con una especial presencia de Diego de Buitrago, notario del reino de Castilla. 
El documento fue restaurado por el taller de encuadernación y restauración del Monasterio de San Pelayo de Oviedo en el año 2005 y está digitalizado y puesto a disposición de todos los ciudadanos en nuestro catálogo en línea. 


3. Bibliografía en la que haya sido estudiada (selección) 
• Bonachía Hernando, Juan Antonio y Pardos Martínez, Julio Antonio, Catálogo documental del Archivo Municipal de Burgos: Sección Histórica (931-1515), II, Junta de Castilla y León, Salamanca, 1983. 
• Fernández Flórez, José Antonio y Moratinos Palomero, Milagros, Documento facsímil de concesión a la ciudad de Burgos de un mercado, libre de alcabala, todos los sábados del año 1494 [textos y transcripción], Ayuntamiento de Burgos, Servicio Municipalizado de Ferias y Mercados, Burgos, 1995. 

4. Exposiciones en las que ha estado la pieza 
- 2020. “Burgos, legua cero del viaje de Magallanes-Elcano. Una historia de reyes, mercaderes y océanos”. Fórum Evolución de Burgos. 

5. Glosario 
- Carta de privilegio: tipo de documento cuya finalidad consiste en ser garantía o salvaguarda jurídica de otros documentos reales anteriores, poseídos y presentados ante los funcionarios de la Cancillería por quién solicitaba la carta de privilegio. Escritas en pergamino, generalmente formando un cuaderno de medianas proporciones, llevan sello pendiente de plomo y, a veces, se les añade la rueda como signo de validación.  
- Mercado franco: mercado en el que la venta de determinadas mercancías está exenta del pago de impuestos, fundamentalmente alcabalas. La concesión de este tipo de mercados correspondía a la Corona y suponía un aumento sustancial de la actividad mercantil.  
- Alcabala: era un impuesto indirecto de la antigua corona de Castilla que gravaba las ventas y permutas de productos en un porcentaje que varió a lo largo del tiempo. Comenzó como una imposición temporal y coyuntural para obtener fondos con los que sufragar ciertas campañas militares, generalizándose a partir de 1342. El procedimiento más habitual para el cobro de las mismas fue el del arrendamiento al mejor postor hasta que, a finales del siglo XV, se procedió al encabezamiento general. 

6. Cómo citar esta ficha 
Fernández García, B. (2020). “Carta de privilegios de los Reyes Católicos a la ciudad de Burgos”, en: Pieza Destacada. Cátedra de Estudios del Patrimonio Alberto C. Ibáñez. Recuperado de: http://catedraalbertoibanez.es/Actualidad/Pieza-Destacada/  


SEPULCRO DE JUAN DE PADILLA

1. Datos:
Título: Sepulcro de Juan de Padilla
Autor: Gil de Siloé y Felipe de Bigarny
Cronología: c. 1500
Técnicas y materiales: Alabastro
Medidas: 640x338x100 cm
Procedencia y depósito: Museo de Burgos, Nº de inventario: MBU-2; Procede del Monasterio de Ntra. Sra. de Fresdelval (Burgos)


2. Cometario
El sepulcro de Juan de Padilla es uno de los monumentos funerarios más destacados del tardogótico hispano. Se trata de un gran arcosolio que estuvo situado en la cabecera del monasterio jerónimo de Ntra. Sra. de Fresdelval, muy cerca de la ciudad de Burgos y trasladado en 1870 al Museo de Burgos, donde hoy se expone.
Juan de Padilla era bisnieto del fundador del monasterio, Gómez Manrique, y pertenecía a una ilustre familia de la nobleza castellana. Fue paje de la reina Isabel la Católica a cuyo servicio murió muy joven en 1491 durante la guerra de Granada. Para su enterramiento se encargó este sepulcro a Gil de Siloé, quien sigue el esquema del que había labrado poco antes para el Infante don Alfonso en la Cartuja de Miraflores. Está formado por un arco de medio punto que alberga la figura orante del doncel, arrodillado ante un reclinatorio y acompañado por un pequeño paje que le sostiene el casco. Destaca la riquísima vestimenta del difunto que lleva un ropón de brocado completamente cubierto de pedrería similar a los de los sepulcros de Miraflores. La decoración del sepulcro es fundamentalmente arquitectónica. Delicadas tracerías y pináculos cubren toda la superficie con un acusado predominio de la línea vertical. El frente del carnero se dedica a la heráldica con dos escudos del finado soportados por tres ángeles. Los acompañan dos pajes que cargan con piezas de armadura, uno va vestido a la morisca y el otro a la castellana. Varios santos adornan los pilares laterales y otros siete remataban el coronamiento según las fotografías antiguas. Algunos están en paradero desconocido y otros repartidos entre el Museo de Bellas Artes de Boston, el Metropolitano de Nueva York y el Arqueológico Nacional de Madrid. La pared del fondo del arco, entre los doseletes y las claraboyas presenta una cartela que llevan dos niños y un relieve con la representación de la Piedad con San Juan y Santa María Magdalena. La mayor parte de las esculturas del sepulcro, son figuras esbeltas, de rasgos angulosos y pliegues quebrados, sin embargo, el relieve de la Piedad tiene un estilo muy diferente, de canon más corto y formas redondeadas, próximo a la escultura borgoñona de la época. Su labra se atribuye a Felipe Bigarny, quien recién llegado a Burgos habría trabajado con Maestre Gil.
En resumen, se trata de una obra de gran calidad y sofisticación. Se considera uno de los últimos trabajos de Gil de Siloé, en el que optó por una decoración muy depurada, fundamentalmente arquitectónica, sobre la que destacan las figuras esculpidas. Este sepulcro es una excelente muestra del interés de la nobleza bajomedieval por la ostentación para ensalzar el linaje y las hazañas del individuo. No en vano, se escogió al mejor escultor del momento para la sepultura de un aristócrata muerto en combate y se instaló junto al altar mayor del monasterio familiar.


3. Bibliografía en la que haya sido estudiada (selección) 

• Gómez Bárcena, María Jesús, Escultura gótica funeraria en Burgos, Excma. Diputación Provincial de Burgos, Burgos, 1988.
• Payo Hernanz, René Jesús y Zaparaín Yáñez, María José, “Lujo más allá de la muerte. Fundaciones monásticas y sepulcros de alabastro de algunas de las familias de la nobleza en Burgos a finales de la Edad Media”, ARS&RENOVATIO, nº. 7 (2019), pp. 53-81.
• Vasallo Toranzo, Luis, “Felipe Bigarny a la luz de su testamento e inventarios de bienes”, Archivo Español de Arte, XCII, 366 (2019), pp. 145-160.

4. Exposiciones en las que ha estado la pieza
- 1992. Reyes y Mecenas: los Reyes Católicos, Maximiliano I y los inicios de la Casa de Austria en España. Museo de Santa Cruz, Toledo.
- 1994. La Paz y la Guerra. Sociedad V Centenario del Tratado de Tordesillas. Monasterio de San Juan Burgos.
- 2004. Isabel la Católica. La magnificencia de un reinado. Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. Colegiata de San Antolín, Medina del Campo.

5. Glosario
Brocado: Tejido de seda de gran valor, que posee varias tramas, de las cuales una suele ser de hilos de oro o plata.
Arcosolio: Arco abierto en la pared en forma de nicho que alberga un sepulcro.
Carnero: Lugar donde se deposita el cadáver en un sepulcro.

6. Cómo citar esta ficha 
Araus Ballesteros, L. (2020). “Sepulcro de Juan de Padilla”, en: Pieza Destacada. Cátedra de Estudios del Patrimonio Alberto C. Ibáñez. Recuperado de: http://catedraalbertoibanez.es/Actualidad/Pieza-Destacada/ 



SEPULCRO DE GÓMEZ MANRIQUE Y SANCHA DE ROJAS

1. Datos:
Título: Sepulcro de Gómez Manrique y Sancha de Rojas
Autor: Anónimo
Cronología: c. 1410-1411
Técnicas y materiales: Alabastro
Medidas: 162 x 262 x 141 cm.
Procedencia y depósito: Museo de Burgos, Nº de inventario: MBU-32; Procede del Monasterio de Ntra. Sra. de Fresdelval (Burgos)


2. Comentario 
El doble sepulcro del Adelantado Gómez Manrique y de su mujer Doña Sancha de Rojas es una de las piezas de escultura gótica más destacadas que posee el Museo de Burgos. Destaca tanto por las pocas obras de la primera mitad del siglo XV que se han conservado como por la relevancia de los comitentes, quienes en cierta manera personifican la turbulenta historia de la Castilla bajomedieval.
Los difuntos representados son Gómez Manrique (c. 1356-1411) y su esposa Sancha de Rojas, ambos pertenecientes a familias destacadas de la aristocracia. Don Gómez, hijo bastardo de Pedro Manrique el Viejo, fue entregado de niño como rehén a los granadinos, donde se convirtió al Islam. Liberado de la prisión volvió a Castilla y al cristianismo, y desde 1385 ostentó el cargo de Adelantado Mayor, participando activamente en la vida política durante los primeros Trastámara. Para enterrarse fundó el Monasterio de Nuestra Señora de Fresdelval, que entregó a los Jerónimos, orden recién fundada por entonces. La elección no fue casual, pues estos frailes representaban la vertiente más rigurosa de la reforma religiosa promovida desde la monarquía castellana.
Originalmente, el sepulcro se encontraba exento en la cabecera de la iglesia del monasterio, pero posteriormente fue dividido y cada yacente adosado a una pared para despejar la nave. Debido a ello, y a los diversos avatares que sufrió durante el siglo XIX presenta numerosas pérdidas y deterioros. Fue colocado en el Museo en 1870 y desde entonces es una de sus piezas más emblemáticas. 
Consta de una cama muy elevada que descansa sobre leones. Los frentes se articulan con doseletes que en su día albergaron pequeñas esculturas. Lo mejor conservado son los bultos funerarios de los dos esposos, representados con realismo y ricamente vestidos. Don Gómez sujetaba una espada y lleva el hábito e insignias de la Orden de la Jarra y el Grifo, fundada por el Infante Fernando el de Antequera. Viste una larga hopalanda de amplias mangas, sobre la que destacan la estola y el collar, símbolos de la citada orden de caballería, y se toca con un turbante. Doña Sancha, por su parte, se cubre con un rico brial de cuello alto y sostiene un largo rosario en actitud de oración perpetua. A sus pies hacen guardia un león y una pareja de perritos.
La calidad de este sepulcro lo hace excepcional. Son muy escasas las obras contemporáneas que se han conservado y es difícil establecer paralelos. Al mismo maestro se le ha atribuido otra escultura de la Virgen con el Niño que se encuentra en la parroquial de Villatoro y que también procede del Monasterio de Fresdelval. Gómez Manrique habla de la sepultura en su testamento de 1410, pero algunos autores prefieren datarlo en torno a 1430. Sí que hay más consenso en señalar su relación estrecha con la escultura borgoñona, hasta el punto de barajarse la intervención de un escultor extranjero en su talla. 


3. Bibliografía en la que haya sido estudiada (selección)
• Carrero Santamaría, Eduardo, “Ntra. Sra. de Fresdelval y sus nobles fundadores. Una fábrica monástica condicionada a su patronazgo”, en Campos y Fernández de Sevilla, Francisco Javier (coord.), La orden de San Jerónimo y sus monasterios: actas del simposium, vol. I, Real Centro Universitario Escorial-María Cristina, San Lorenzo del Escorial, 1999, pp. 295-316.
• Franco Silva, Alfonso, Gómez Manrique, Diccionario Biográfico Español (http://dbe.rah.es/biografias/38881/gomez-manrique)
• Gómez Bárcena, María Jesús, “El sepulcro de Gómez Manrique y Sancha de Rojas conservado en el Museo Arqueológico de Burgos”, Reales Sitios, nº 83 (1985), p. 29-36.
• Gómez Bárcena, María Jesús, Escultura gótica funeraria en Burgos, Excma. Diputación Provincial de Burgos, Burgos, 1988.
• Martínez Díez, Gonzalo, El monasterio de Fresdelval, el castillo de Sotopalacios y la merindad y valle de Ubierna, Caja de Burgos, Burgos, 1997.
• Payo Hernanz, René Jesús y Zaparaín Yáñez, “Lujo más allá de la muerte. Fundaciones monásticas y sepulcros de alabastro de algunas de las familias de la nobleza en Burgos a finales de la Edad Media”, ARS&RENOVATIO, nº. 7, 2019, pp. 53-81.


4. Glosario
Alabastro: piedra blanca y translúcida no muy dura, parecida al mármol, que se usa en escultura y decoración arquitectónica.
Brial: vestido femenino de seda o tela rica.
Doselete: elemento arquitectónico voladizo que se coloca sobre una escultura, sepulcro, etc. para su protección.
Hopalanda: prenda de vestir que constituye el exterior del traje, de corte amplio y llamativo, de amplias mangas y ajustada a la cintura por un cinturón, muy característico de los siglos XIV y XV.

5. Cómo citar esta ficha
Araus Ballesteros, L. (2020). “Sepulcro de Gómez Manrique y Sancha de Rojas”, en: Pieza Destacada. Cátedra de Estudios del Patrimonio Alberto C. Ibáñez. Recuperado de: http://catedraalbertoibanez.es/Actualidad/Pieza-Destacada/ 

 


PRIMER LIBRO DE ACTAS DE LA CIUDAD DE BURGOS

1. Datos:
Título: Primer libro de actas de la ciudad de Burgos
Autor: Ayuntamiento de Burgos
Cronología: 1379-1429
Técnicas y materiales: Actas en papel, encuadernadas en pergamino
Medidas: 270x350 mm.
Procedencia y depósito: Archivo Municipal de Burgos. Signatura LA-1


2. Comentario 
Este libro es el primero de una de las series documentales más importantes que se conservan en el Archivo Municipal de Burgos: los libros de actas. Es una serie de la que apenas faltan algunos años, y que aporta datos muy interesantes para la investigación histórica. Con carácter general los acuerdos del concejo comienzan a fijarse por escrito a lo largo del siglo XIV y la práctica comienza a generalizarse en el siglo XV. Este primer libro de actas conservado en el Archivo Municipal es uno de los más antiguos de España. Las actas municipales siguen existiendo en la actualidad y están consideradas un “documento esencial” en los Archivos Municipales. La versión electrónica actual es la vídeo acta.
El libro contiene varias actas municipales, escritas en papel, encuadernadas en un tomo con cubiertas de pergamino. Está foliado respetando el desorden cronológico con el que se encuadernó, y por eso encontramos en primer lugar las sesiones del 15 de enero al 25 de diciembre de 1388, a continuación las sesiones del 28 de diciembre al 5 de enero de 1389, y a continuación las sesiones del 19 de febrero al 28 de diciembre de 1417 datadas según la era (correspondería al año 1379), cartas reales y concejiles de diferentes años, varios documentos fechados en 1411, 1409 y 1406, e incluso algunas sesiones que no tienen fecha. 
El documento está restaurado en el Monasterio de San Pelayo, de Oviedo.
En el informe de restauración se menciona que el papel en que están escritos loa acuerdos es una bella muestra del papel árabe fabricado en España y es considerado como el sistema más primitivo de elaboración europea.
El libro tiene 132 folios que se distribuyen en cuadernillos. El tipo de letra empleado es la gótica cursiva redonda, denominada comúnmente “cortesana”, y en su ejecución se distinguen varias manos, hay anotaciones marginales de épocas posteriores, al igual que la paginación, que también es posterior. Las tintas utilizadas son de color sepia.
Encuadernado en pergamino, los cuadernillos están cosidos con hilo de cáñamo de piel blanca y para darle más consistencia al cosido se colocaron en los entrenervios unas tiras de pergamino procedentes de un códice desechado. Probablemente la encuadernación actual no corresponde con la originaria, sino con una intervención posterior, de los siglos XVII o XVIII, lo que explicaría el desorden cronológico.
Los libros de actas o libros de acuerdos del Regimiento, así llamado desde 1345, contiene datos de las actividades del Concejo o Regimiento de Burgos, que son fiel reflejo de la vida de la ciudad a lo largo de su historia. Aportan datos sobre obras públicas y particulares, asuntos de sanidad y gobierno, relaciones con otras instituciones, recibimiento de personalidades y protocolo, que son insustituibles para el estudio de la administración local. Además, la costumbre de transcribir en sus páginas documentos procedentes de las cancillerías Reales que se reciben en el concejo, cuentas, nombramientos, los convierten en verdaderos archivos de documentos muchos de cuyos originales se han perdido.
Era uso y costumbre por parte de los escribanos del concejo la datación según el estilo de la Natividad, es decir, el año comienza el 25 de diciembre, en vez de hacerlo el 1 de enero, costumbre que se mantuvo hasta el último tercio del siglo XVI.
Las primeras reglamentaciones que afectan al procedimiento de elaboración de las actas del concejo aparecen reguladas en las Partidas de Alfonso X el Sabio, y el Ordenamiento de 1345 de Alfonso XI sobre constitución del Regimiento, conforme a las cuales se elaboró este documento.
Hasta 1495 y por tanto, en los años que nos ocupan, el Regimiento se reunía en diferentes lugares: en las distintas capillas de la Catedral (Santa Catalina, Corpus Cristi…), en casas de regidores o personalidades, en conventos o monasterios (Las Huelgas, San Agustín…). Pero también se reunían en la torre del puente de Santa María. Allí, en la sala de poridad, decorada con un artesonado mudéjar que todavía hoy puede contemplarse, se reunieron los alcaldes, merino y “seze omes buenos”, que representaban a las colaciones o barrios de la ciudad, estos eran elegidos por el Rey desde 1345.
Por último, indicar que actualmente el libro está digitalizado desde una copia de microfilm, en blanco y negro, y colgado en nuestro catálogo que puede consultarse por Internet, por tanto, disponible para todos los investigadores y ciudadanos. 


3. Glosario
Documento esencial: En archivística, se consideran documentos esenciales aquellos
que son indispensables para el funcionamiento de un organismo o institución y aseguran
la continuidad de sus actividades en caso de desastre. Y como tales, deberán ser
protegidos de la destrucción en caso de emergencia.
Sala de poridad o sala del secreto: ubicada en el Arco de Santa María, fue el lugar
donde se reunieron los ayuntamientos desde el siglo XIV hasta finales del XVIII, fecha
en la que se trasladaron a las Casas Consistoriales, edificadas sobre la puerta de las
Carretas, que daba paso a la plaza del mercado menor.
Seze omes buenos: La llegada de Alfonso XI al trono supuso un profundo cambio en la
dinámica institucional de los municipios castellanos. La aparición de los Regimientos
vendría a significar una transformación sustancial en las instituciones urbanas: el
tránsito de los Concejos abiertos a los Concejos cerrados. Por las Ordenanzas de 1345
se instituía el Regimiento de la Ciudad integrado por 16 regidores, los "seze" sobre los
que hizo recaer el peso del gobierno municipal. Asimismo, formaban parte del
Ayuntamiento los alcaldes, el merino y el escribano mayor.

4. Cómo citar esta ficha 
Rodríguez García, Y. (2020). “Primer libro de actas de la ciudad de Burgos”, en: Pieza Destacada. Cátedra de Estudios del Patrimonio Alberto C. Ibáñez. Recuperado de: http://catedraalbertoibanez.es/Actualidad/Pieza-Destacada/ 




BRASERO DE BAÑOS DE VALDEARADOS

1. Datos:
Título: Brasero
Autor: Anónimo
Cronología: siglos III-IV d.C.
Técnicas y materiales: Bronce fundido y hierro
Medidas: 28,3 x 52,4 x 43,6 cm
Procedencia y depósito: Baños de Valdearados. Museo de Burgos, nº inv. 8.810


2. Comentario 
La villa romana de Santa Cruz en Baños de Valdearados es una de las residencias tardorromanas más relevantes de las que se conocen en la provincia de Burgos y en toda la Meseta Norte. Su descubrimiento accidental tuvo lugar en 1972 y después se siguieron varias campañas de excavación dirigidas por José Luis Argente durante esa misma década y algunas investigaciones parciales. No ha sido desenterrada en su totalidad, pero las partes conocidas revelan una gran riqueza, reflejo de la elevada posición de sus propietarios. El lugar se ha ocupado durante largos periodos, pero la época de mayor esplendor de la villa se sitúa entre los siglos IV y V de nuestra era. No hemos de olvidar que las villae son los principales centros de poder y civilización romana en el interior de la Península a partir del siglo III. Muchas ciudades perdieron relevancia en favor de estos palacios que combinaban una parte residencial con otra destinada a la explotación agrícola de amplios territorios. En ellos se establecieron grandes personajes rodeados de comodidades que manifiestan su poder y riqueza por medio de la ostentación y el lujo.
En Baños de Valdearados se descubrieron varias estancias pavimentadas con mosaicos que representan temas campestres intercalados en esquemas geométricos con gran sentido decorativo, una pequeña necrópolis y numerosos fragmentos de pintura mural. Pero sin duda lo más destacable del conjunto es el mosaico que representa el triunfo del dios Baco, que fue bárbaramente mutilado durante un robo en 2011. En él destacan las dos escenas que tienen como protagonista a esta divinidad, vinculada a las celebraciones y a la fertilidad agrícola, a la que acompaña un cortejo de personajes asociados como Pan y Ariadna.
No son muchos los objetos muebles hallados en la villa, lo que hace destacar el gran brasero de bronce que se expone en la Sección de Arqueología del Museo de Burgos. Posee forma rectangular, formado por cuatro paredes que se apoyan sobre cuatro patas situadas en los ángulos. Los apoyos tienen forma de garras de felino con una voluta en su parte alta. Sobre ellas una serie de molduras dan paso a las paredes del brasero. Estas presentan los dos tercios inferiores lisos, adornados por un par de cabezas de león en cada uno de los lados largos. En los lados cortos existen huecos que seguramente sirvieron para fijar las asas de la pieza. El tercio superior está formado por una serie de barrotes rectangulares que dejan espacios libres entre ellos y se remata por una serie de merlones triangulares escalonados con círculos concéntricos grabados en su centro. El bronce se moldeó por medio de fundición a la cera perdida, dando unas paredes gruesas con gran cantidad de metal, lo que hace suponer que se trata de un objeto de elevado coste. Son escasos los objetos de este tipo que se han conservado completos en el mundo romano, entre los que destacan los encontrados en Pompeya. En este caso la ejecución se atribuye a talleres locales por las características de la fundición y de los motivos decorativos.
La función del brasero era evidentemente calentar la estancia, y además se trata de un objeto portátil que se podía transportar de una habitación a otra. Este medio de calefacción se podía combinar con otros, entre los que destaca el hipocausto, consistente en una serie de espacios bajo el suelo o por las paredes por los que se hacía circular aire caliente. En esta villa se combinaba así  la belleza de los mosaicos y pinturas murales con la comodidad, en un alarde de riqueza y poder de su desconocido propietario.


3. Bibliografía en la que haya sido estudiada (selección) 
• Argente Oliver, José Luis, La villa tardorromana de Baños de Valdearados (Burgos), Ministerio de Cultura, 1979.
• Rodríguez Rodríguez, Adelaida, “La Villa romana de Santa Cruz, Baños de Valdearados (Burgos): su azaroso devenir”, Biblioteca: estudio e investigación, nº 29-30 (2014-2015), pp. 263-284.

4. Exposiciones en las que ha estado la pieza 
1990. Los bronces romanos en España. Palacio de Velázquez, Madrid

5. Glosario
Fundición a la cera perdida: procedimiento escultórico que permite obtener figuras de metal, generalmente bronce u oro, a través de un molde realizado en cera recubierto de una capa gruesa de material blando que, tras solidificar, se cuece en el horno. La cera se funde, eliminándose a través de unos orificios, realizados con anterioridad, por los cuales se introduce el bronce previamente fundido. Al solidificarse el bronce, se rompe el molde, habiéndose logrado una pieza exacta al modelo. 
Hipocausto: del latín hypocaustum, es el sistema de calefacción que, a través de una cámara bajo el suelo, permitía circular el aire caliente procedente de un horno. Ampliamente utilizado por el mundo romano, en especial en los conjuntos termales, es el antecedente de la gloria. 
Villa romana: residencia de recreo situada aisladamente en el campo, abierta a la naturaleza mediante estructuras porticadas. En los últimos siglos del imperio romano unieron a la función residencial la de centro de explotación agropecuaria.

6. Cómo citar esta ficha 
Araus Ballesteros, L. (2020). “Brasero de Baños de Valdearados”, en: Pieza Destacada. Cátedra de Estudios del Patrimonio Alberto C. Ibáñez. Recuperado de: http://catedraalbertoibanez.es/Actualidad/Pieza-Destacada/ 



TORQUES DE MONASTERIO DE RODILLA

1. Datos:
Título: Torques
Autor: Anónimo
Cronología: siglo I a.C.
Técnicas y materiales: plata
Medidas: diámetro: 21 cm; anchura: 2,3 cm: peso: 253 g
Procedencia y depósito: Procede de Monasterio de Rodilla (Burgos). Museo de Burgos, nº inv. 8.514


2. Comentario 
Se trata de un torques ciertamente espectacular. Su gran tamaño y su vistosa decoración, así como su buen estado de conservación lo convierten en un ejemplar muy interesante de la orfebrería celtibérica de la Meseta.
Está formado por dos gruesos alambres lisos y otro más delgado finamente acanalado unidos por unos remates en forma de cono que se doblan para servir de cierre. En las secciones más cercanas a los extremos los tres alambres se trenzan en forma de cordón y se van engrosando levemente conforme se acercan a la parte central. La sección intermedia es la más destacada y en ella sólo intervienen los dos cables más gruesos. Los dos alambres se han retorcido en forma de bucles simétricos dibujando una sucesión de ochos que es lo más característico de la pieza. 
Este collar forma parte de un conjunto de tres torques que se encontraron en las cercanías de Monasterio de Rodilla fuera de su contexto arqueológico y fueron adquiridos por el Ministerio de Cultura en 1985. Inmediatamente se destinaron al Museo de Burgos y se incorporaron a su exposición permanente dentro de la sección de Arqueología, donde hoy pueden contemplarse. Este torques, identificado con el número 1, es el mayor de los tres, pero todos ellos comparten características comunes. Todos ellos son de plata y se fabricaron a partir de alambres hábilmente trenzados y retorcidos. El número 2 posee una estructura similar al primero con una serie de bucles en su sección media. El tercero es más sencillo, tiene forma de cordón y destaca por la presencia de un nudo de Hércules en la parte central.
El empleo de un metal noble, el elevado peso y su cuidada manufactura indican claramente que se trata de un objeto costoso y quizás reservado a personajes con un elevado prestigio. Algunos historiadores romanos ya señalaron la inclinación de las poblaciones célticas por la joyería y el adorno personal. No en vano, por toda la Meseta Norte se han encontrado piezas de joyería de gran valor y ejecución esmerada, entre las que destacan conjuntos tan sobresalientes como el tesoro del Arrabalde (Museo de Zamora). Además la orfebrería de este territorio tiene una personalidad propia, con motivos y características que la distinguen de la encontrada en otras zonas de la Península Ibérica. La ostentación puede entenderse como un medio de señalar la jerarquía social, lo que se refleja en el uso de joyas y de armas de parada. Se desconocen las circunstancias del hallazgo, y podría proceder de un enterramiento, un depósito votivo o una ocultación de objetos valiosos. En torno a Monasterio de Rodilla se localizan diversos yacimientos de la Edad del Hierro, algunos con continuidad en época romana, entre los que destaca Tritium Autrigonum, mencionada en las fuentes clásicas. Algunas necrópolis del periodo, como la de Villanueva de Teba (Burgos), han proporcionado fundamentalmente piezas de armamento, que junto a los objetos de joyería como este torques, permiten aproximarnos a la indumentaria de los guerreros celtibéricos.


3. Bibliografía en la que haya sido estudiada (selección) 
• Abásolo Álvarez, José Antonio; Ruiz Vélez, Ignacio; Rodríguez Rodríguez, Adelaida, “El conjunto arqueológico de Alto de Rodilla (Monasterio de Rodilla, Burgos)”, Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología: BSAA, tomo 69-70 (2003-2004), pp. 115-146.
• Castillo Iglesias, Belén, “Los torques de plata de Monasterio de Rodilla”, Archivo Español de Arte, nº 69 (1996), pp. 227-238.
• Elorza Guinea, Juan Carlos (coord.), 150 años del Museo de Burgos (1846-1996), Junta de Castilla y León, Burgos, 1996.

4. Exposiciones en las que ha estado la pieza 
1991. I Celti. La Prima Europa. Palazzo Grassi. Venecia (Italia)

5. Glosario
Depósito votivo: objeto u objetos dejados en un lugar sagrado por motivos rituales.
Orfebrería: arte y técnica de hacer objetos artísticos con oro, plata u otros metales preciosos y, por extensión, conjunto de objetos artísticos efectuados con dicha técnica. 
Torques: collar rígido y redondo, de formas retorcidas, abierto por la zona delantera. Fue usado por celtas y romanos como adorno o signo de distinción.

6. Cómo citar esta ficha
Araus Ballesteros, L. (2020). “Torques del Monasterio de Rodilla”, en: Pieza Destacada. Cátedra de Estudios del Patrimonio Alberto C. Ibáñez. Recuperado de: http://catedraalbertoibanez.es/Actualidad/Pieza-Destacada/